Santiago el Mayor, el apóstol favorito de
Jesucristo llegaba a ser el gran defensor de la Hispanía cristiana desde la
alta Edad Media a lo largo del periodo de la Reconquista de tierras en las
manos musulmanas. En el año 813, bajo el reino asturiano de Alfonso II y el
emperio de Carlomagno del Occidente, un ermitaño, Pelayo había observado un
extraño fenómeno de estrellas que le llevaría a descubrir junto con el obispo
de Iría Flavio, Teodomiro el sepulcro de Santiago y lo que quedaba de la antigua
capilla construida por sus discípulos, el Arca Mamaréa. Así es la historia de
la “inventio” o esa manifestación de los restos del apóstol en Hispania que iba
a crear el gran culto Jacobeo y la creación del camino de peregrinación a la
iglesia construida en el campo de estrellas o lo que sería Santiago de Compostela.
Sin embargo esta inventio no se revelara de repente en aquel año, sino que era
un predicación que se iba revelando y evolucionando según las necesidades de la
cristiandad en aquel momento casi con el fin de establecer ese mito o planteamiento
entre la población para que aceptara la inventio como verdad al descubrirla.
Se puede ver alusiones a la llegada de
Santiago a Hispania en varios textos unos siglos antes del descubrimiento del
sepulcro. Por ejemplo, el texto hispánico,
el Breviarium apostolorum de 650
preveía la manifestación de Santiago en Hispania y otros terrenos cristianos
del occidente y menciona específicamente el lugar donde el apóstol estaría
enterrado en Arca Mamárica. El texto proclama que:
“Jacobo…hijo de Zebedeo, hermano de Juan,
predicó en España y lugares de Occidente, murió por la espada bajo Herodes y
fue sepultado en Acaya Marmárica el 25 de julio” (21).
Según, los
textos recopilados por el Profesor Larrañaga Zulueta, este texto está
relacionada con la conversión personal del rey Recaredo en 589 a catolicismo de
arrianismo junto con la unificación oficial de la religión cristiana durante el
III Concilio de Toledo (21). Este Concilio solucionaba el conflicto entre
catolicismo y arrianismo durante el reino visigodo que fue provocado por los
dos hijos del rey Leovigildo. Recaredo prefería el catolicismo y su hermano quería
el arrianismo. Cuando Recaredo fue coronado, él se convirtió a catolicismo y
por consiguiente se le unificó el país bajo una sola ideología que coincidió
con este Concilio.
Cierto que esta herejía del cristianismo continuaría
por alguna manera hasta la época del reino asturiano que constantemente se
vinculaba a orígenes visigodos con el objeto de establecerse como el poder
legitimo cristiano que irónicamente compartiría este conflicto de la religión. Como
resultado de una pelea ideológica con el obispo Elipando de Toledo, un
adopcionista (que no cree en el dogma de la Trinidad igual que los arrianos), vemos
la aparición de varios textos de Beato de Liébana, un monje católico de la
Iglesia de Oviedo como el “Comentario al Apocalipsis de San Juan” en 776 y
luego el himno “O Dei Verbum”. En los comentarios al Apocalipsis, Beato de
Liébana planteaba esa predicación de Santiago en Hispania que el Brevarium apostulum había afirmada
anteriormente y es más lanzaba la idea de Santiago como protector del pequeño reino
asturiano que luchaba por la supervivencia frente el emirato y luego el califato
poderoso musulmán de al-Andaluz. En la obra, hablaba de las persecuciones de
los cristianos por los musulmanes y es decir que el fin del mundo estaba cerca.
Había planteado ese sentimiento clave de que el anticristo ya estaba en la
tierra, manifestado por la religión de Islam. En consecuencia, la obra evocaba
la idea de la santa cruzada que cambiaria la palestra a la guerra y la expansión
hacia el sur. A pesar de ese tono oscuro, les daba un mensaje de esperanza de
la vida eterna a los cristianos y sobre todo enfatizaba que la cristiandad iba
a triunfar sobre “el enemigo” Islam. Aparte de justificar el contexto histórico
en que vivían, Beato de Liébana introducía la figura de Santiago de Matamoros
en el Apocalipsis e incluso en las batallas contra los musulmanes como la de
Clavijo. Luego, el monje iba a escribir el himno asturiano “O Dei Verbum,”
dedicado al rey Mauregato durante los fines del siglo VIII. El texto repetía el
mensaje de los comentarios sobre el Apocalipsis y pedía que Santiago protegiera
al rey, el clero y el pueblo:
“¡ Oh, Santiago! Escucha piadoso al rey Mauregato
y dale amorosamente tu ayuda. Oh apóstol dignísimo y santísimo, cabeza
refulgente y dorada de Hispania, defensor poderoso y patrono especialísimo!
Asiste piadoso a la grey que te ha sido encomendada; sé dulce pastor para el
rey y para el clero y para el pueblo…” (Larrañaga Zulueta, 21).
Ya que Santiago se convertía en la máxima
expresión de la protección de la Hispania cristiana, esas obras como ha
mencionado antes tenían el propósito de legitimizar la Iglesia de Asturias como
la cabeza del cristianismo en Hispania frente el obispo adopcionista en Toledo,
una ciudad anteriormente visigodo que estaba en las manos musulmanas. Con esos
textos, Beato de Liébana de una manera regañaba al obispado por haber tolerado
ciertas creencias del Islam. Por lo tanto, vemos esos esfuerzos del reino
asturiano junto con la Iglesia católica para buscar un mensaje unificado por la
religión con el objeto de trasladarse a la unificación política y religiosa de
Hispania. En consecuencia, es posible ver el gran prestigio de la manifestación
de objetos sagrados o la hierfanía de las reliquias de Santiago el Mayor en esta
tierra. Siendo el apóstol más cercano a
Jesucristo, el reino asturiano aprovechó la oportunidad para consolidarse
contra la amenaza de al-Andaluz y como medios de vincularse con el resto de la
cristiandad europea con la peregrinación del Camino de Santiago como una fuerza
unida. El Camino por fin abrió el reino aislado en los Pirineos a otros reinos
cristianos como lo de los francos en que el centro cristiano era los
monasterios de Cluny en lo cual promovían el prestigio de la peregrinación
hasta Santiago de Compostela. En síntesis, vemos que la creación de la
“inventio” justificaba y conseguía las necesidades de un reino que estaba
intentando legitimizarse y expandirse.
Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados